lunes, 17 de febrero de 2014

MARIO BENEDETTI

TE QUIERO


Tus manos son mi caricia 
mis acordes cotidianos 
te quiero porque tus manos 
trabajan por la justicia 

Si te quiero es porque sos 
mi amor mi cómplice y todo 
y en la calle codo a codo 
somos mucho más que dos 

Tus ojos son mi conjuro 
contra la mala jornada 
te quiero por tu mirada 
que mira y siembra futuro 

Tu boca que es tuya y mía 
tu boca no se equivoca 
te quiero porque tu boca 
sabe gritar rebeldía 

Si te quiero es porque sos 
mi amor mi cómplice y todo 
y en la calle codo a codo 
somos mucho más que dos 

Y por tu rostro sincero 
y tu paso vagabundo 
y tu llanto por el mundo 
porque sos pueblo te quiero 

Y porque amor no es aureola 
ni cándida moraleja 
y porque somos pareja 
que sabe que no está sola 

Te quiero en mi paraíso 
es decir que en mi país 
la gente viva feliz 
aunque no tenga permiso 

Si te quiero es porque sos 
mi amor mi cómplice y todo 
y en la calle codo a codo 
somos mucho más que dos.






HOMBRE QUE MIRA LA LUNA

Es decir la miraba porque ella 
se ocultó tras el biombo de nubes 
y todo porque muchos amantes de este mundo 
le dieron sutilmente el olivo 

Con su brillo reticente la luna 
durante siglos consiguió transformar 
el vientre amor en garufa cursilínea 
la injusticia terrestre en dolor lapizlázuli 

Cuando los amantes ricos la miraban 
desde sus tedios y sus pabellones 
satelizaba de lo lindo y oía 
que la luna era un fenómeno cultural 


Pero si los amantes pobres la contemplaban 
desde su ansiedad o desde sus hambrunas 
entonces la menguante entornaba los ojos 
porque tanta miseria no era para ella 

Hasta que una noche casualmente de luna 
con murciélagos suaves con fantasmas y todo 
esos amantes pobres se miraron a dúo 
dijeron no va más al carajo selene 

Se fueron a su cama de sábanas gastadas 
con acre olor a sexo deslunado 
su camanido de crujiente vaivén 

Y libres para siempre de la luna lunática 
fornicaron al fin como dios manda 
o mejor dicho como dios sugiere.






ARCOIRIS

A veces
por supuesto
usted sonríe
y no importa lo linda
o lo fea
lo vieja
o lo joven
lo mucho
o lo poco
que usted realmente
sea

Sonríe
cual si fuese
una revelación
y su sonrisa anula
todas las anteriores
caducan al instante
sus rostros como máscaras
sus ojos duros
frágiles
como espejos en óvalo
su boca de morder
su mentón de capricho
sus pómulos fragantes
sus párpados
su miedo

Sonríe
y usted nace
asume el mundo
mira
sin mirar
indefensa
desnuda
transparente

Y a lo mejor
si la sonrisa viene
de muy
de muy adentro
usted puede llorar
sencillamente
sin desgarrarse
sin deseperarse
sin convocar la muerte
ni sentirse vacía

Llorar
sólo llorar

Entonces su sonrisa
si todavia existe
se vuelve un arco iris.




CORAZON CORAZA

Porque te tengo y no 
porque te pienso 
porque la noche está de ojos abiertos 
porque la noche pasa y digo amor 
porque has venido a recoger tu imagen 
y eres mejor que todas tus imágenes 
porque eres linda desde el pie hasta el alma 
porque eres buena desde el alma a mí 
porque te escondes dulce en el orgullo 
pequeña y dulce 
corazón coraza 

Porque eres mía 
porque no eres mía 
porque te miro y muero 
y peor que muero 
si no te miro amor 
si no te miro 

Porque tú siempre existes dondequiera 
pero existes mejor donde te quiero 
porque tu boca es sangre 
y tienes frío 
tengo que amarte amor 
tengo que amarte 
Aunque esta herida duela como dos 
aunque te busque y no te encuentre 
y aunque 
la noche pase y yo te tenga 
y no.





ENAMORARSE Y NO 

Cuando uno se enamora las cuadrillas
del tiempo hacen escala en el olvido
la desdicha se llena de milagros
el miedo se convierte en osadía
y la muerte no sale de su cueva
enamorarse es un presagio gratis
una ventana abierta al árbol nuevo
una proeza de los sentimientos
una bonanza casi insoportable
y un ejercicio contra el infortunio
por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba
es regresar más pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo.





LO QUE NECESITO DE TI

No sabes como necesito tu voz;
necesito tus miradas
aquellas palabras que siempre me llenaban,
necesito tu paz interior;
necesito la luz de tus labios
!!! Ya no puedo... seguir así !!!
...Ya... No puedo
mi mente no quiere pensar
no puede pensar nada más que en ti.
Necesito la flor de tus manos
aquella paciencia de todos tus actos
con aquella justicia que me inspiras
para lo que siempre fue mi espina
mi fuente de vida se ha secado
con la fuerza del olvido...
me estoy quemando;
aquello que necesito ya lo he encontrado
pero aun !!!Te sigo extrañando!!!



domingo, 16 de febrero de 2014

JAIME SABINES


JAIME SABINES- ME TIENES EN TUS MANOS
Me tienes en tus manos y me lees lo mismo que un libro. Sabes lo que yo ignoro y me dices las cosas que no me digo. Me aprendo en ti más que en mi mismo. Eres como un milagro de todas horas, como un dolor sin sitio. Si no fueras mujer fueras mi amigo. A veces quiero hablarte de mujeres que a un lado tuyo persigo. Eres como el perdón y yo soy como tu hijo. ¿Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo? ¡Qué distante te haces y qué ausente cuando a la soledad te sacrifico! Dulce como tu nombre, como un higo, me esperas en tu amor hasta que arribo. Tú eres como mi casa, eres como mi muerte, amor mío.









JAIME SABINES- LA LUNA





La luna se puede tomar a cucharadas 

o como una cápsula cada dos horas. 

Es buena como hipnótico y sedante 

y también alivia 
a los que se han intoxicado de filosofía. 
Un pedazo de luna en el bolsillo 
es mejor amuleto que la pata de conejo: 
sirve para encontrar a quien se ama, 
para ser rico sin que lo sepa nadie 
y para alejar a los médicos y las clínicas. 
Se puede dar de postre a los niños 
cuando no se han dormido, 
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos 
ayudan a bien morir. 

Pon una hoja tierna de la luna 
debajo de tu almohada 
y mirarás lo que quieras ver. 
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna 
para cuando te ahogues, 
y dale la llave de la luna 
a los presos y a los desencantados. 
Para los condenados a muerte 
y para los condenados a vida 
no hay mejor estimulante que la luna 
en dosis precisas y controladas.




JAIME SABINES- LOS AMOROSOS



Los amorosos callan. 

El amor es el silencio más fino, 

el más tembloroso, el más insoportable. 

Los amorosos buscan, 

los amorosos son los que abandonan, 

son los que cambian, los que olvidan. 



Su corazón les dice que nunca han de encontrar, 

no encuentran, buscan. 

Los amorosos andan como locos 

porque están solos, solos, solos, 

entregándose, dándose a cada rato, 

llorando porque no salvan al amor. 




Les preocupa el amor. Los amorosos 

viven al día, no pueden hacer más, no saben. 

Siempre se están yendo, 

siempre, hacia alguna parte. 

Esperan, 

no esperan nada, pero esperan. 




Saben que nunca han de encontrar. 

El amor es la prórroga perpetua, 

siempre el paso siguiente, el otro, el otro. 

Los amorosos son los insaciables, 

los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos. 

Los amorosos son la hidra del cuento. 




Tienen serpientes en lugar de brazos. 

Las venas del cuello se les hinchan 

también como serpientes para asfixiarlos. 

Los amorosos no pueden dormir 

porque si se duermen se los comen los gusanos. 

En la oscuridad abren los ojos 

y les cae en ellos el espanto. 

Encuentran alacranes bajo la sábana 

y su cama flota como sobre un lago. 




Los amorosos son locos, sólo locos, 

sin Dios y sin diablo. 

Los amorosos salen de sus cuevas 

temblorosos, hambrientos, 

a cazar fantasmas. 

Se ríen de las gentes que lo saben todo, 

de las que aman a perpetuidad, verídicamente, 

de las que creen en el amor 

como una lámpara de inagotable aceite. 




Los amorosos juegan a coger el agua, 

a tatuar el humo, a no irse. 

Juegan el largo, el triste juego del amor. 

Nadie ha de resignarse. 

Dicen que nadie ha de resignarse. 

Los amorosos se avergüenzan de toda conformación. 

Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla, 

la muerte les fermenta detrás de los ojos, 

y ellos caminan, lloran hasta la madrugada 

en que trenes y gallos se despiden dolorosamente. 




Les llega a veces un olor a tierra recién nacida, 

a mujeres que duermen con la mano en el sexo, 

complacidas, 

a arroyos de agua tierna y a cocinas. 

Los amorosos se ponen a cantar entre labios 

una canción no aprendida, 

y se van llorando, llorando, 


la hermosa vida.








JAIME SABINES- LA COJITA ESTÁ EMBARAZADA


La cojita está embarazada. 
Se mueve trabajosamente, 
pero qué dulce mirada 
mira de frente. 

Se le agrandaron los ojos 
como si su niño 
también le creciera en ellos 
pequeño y limpio. 
A veces se queda viendo 
quién sabe qué cosas 
que sus ojos blancos 
se le vuelven rosas. 

Anda entre toda la gente 
trabajosamente. 
No puede disimular, 
pero, a punto de llorar, 
la cojita, de repente, 
se mira el vientre 
y ríe. Y ríe la gente. 

La cojita está embarazada 
ahorita está en su balcón 
y yo creo que se alegra 
cantándose una canción: 
«cojita del pie derecho 
y también del corazón»

JAIME SABINES- ME DOY CUENTA QUE ME HACES FALTA

Me doy cuenta de que me faltas 
y de que te busco entre las gentes, en el ruido, 
pero todo es inútil. 
Cuando me quedo solo 
me quedo más solo 
solo por todas partes y por ti y por mí. 
No hago sino esperar. 
Esperar todo el día hasta que no llegas. 
Hasta que me duermo 
y no estás y no has llegado 
y me quedo dormido 
y terriblemente cansado 
preguntando. 
Amor, todos los días. 
Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta. 
Puedes empezar a leer esto 
y cuando llegues aquí empezar de nuevo. 
Cierra estas palabras como un círculo, 
como un aro, échalo a rodar, enciéndelo. 
Estas cosas giran en torno a mí igual que moscas, 
en mi garganta como moscas en un frasco. 
Yo estoy arruinado. 
Estoy arruinado de mis huesos, 
todo es pesadumbre.